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Sombra

Identidad

Tau - Volver al índice

Quizá a los más informados en deporte les suene a nombre de equipo puntero de las ligas española y europea de baloncesto. Pero no.

Se trata de uno de los símbolos más usados y representativos del franciscanismo.
El motivo no es otro que el uso que el mismo Francisco de Asís hizo de él, incluso lo utilizaba con asiduidad junto a su firma, tal y como relata alguno de sus historiadores:

"Él nutrió grande veneración y cariño por la señal de la TAU. Con frecuencia lo recomendó en el discurso y lo escribió de misma mano en las cartas que mandó"

Conozcamos algo más sobre ella:

La letra TAU es, originalmente, la última letra del alfabeto hebreo, y en el mundo del Antiguo Testamento tenía un claro significado:
el cumplimiento de toda la Palabra de Dios revelada (en hebreo se pronuncia "tav").

El profeta Ezequiel la utilizaba profusamente como símbolo, para que el pueblo de Israel permaneciese fiel a Yahvé hasta el final;

era como "un sello" de identidad o pertenencia llevar sobre la frente la marca de la TAU.

Los que permanecían fieles eran los elegidos: "Estamos llamados a reformar nuestras vidas, pararnos en la presencia de Dios como gente correcta.

Dios nos reconocerá por el signo de la TAU, marcada sobre nuestras frentes"

Hoy en día, en el alfabeto hebreo moderno, la escritura de la TAU es diferente, pero en las primeras traducciones de la Biblia al griego, su grafía era similar a nuestra "T". Lógicamente, los primeros cristianos (hebreos al fin y al cabo) pronto la asociaron con la forma de la cruz, viendo que en Cristo se habían cumplido todas las promesas. Así pues, CRUZ y TAU sufrieron un proceso de identificación.

En la Edad Media, algunas comunidades religiosas utilizaban este distintivo, en particular, como protección para la lepra, ya que colaboraban en el cuidado de los enfermos de este mal.
Se supone que Francisco, en sus primeros años de conversión, se relacionó con estos religiosos, incluso relata en primera persona que fue el encuentro con un leproso lo que definitivamente "le abrió los ojos".

No es de extrañar que Francisco adoptara como propia esta señal de la Pasión de Jesús, y también como signo de compromiso y de solidaridad con los más pobres y débiles, hasta el final.

Desde entonces a nuestros días, los seguidores y simpatizantes de Francisco llevan la CRUZ en forma de TAU como signo de su compromiso de fidelidad hasta el final.